Poco o nada queda de los Mets de 2024, que dieron un golpe sobre la mesa y no solo avanzaron a postemporada, sino que llegaron hasta la Serie de Campeonato, esto luego de eliminar a los Cerveceros en la Serie del Comodín y a los Filis en la Serie Divisional. Entonces se quedaron cortos ante Dodgers, que a la postre se alzó campeón, pero las sensaciones eran maravillosas y en consecuencia partieron como favoritos en 2025. Pero el desenlace ya lo conocen. Llegaron a la pausa del Juego de Estrellas con un récord de 55-42, a solo medio juego de Filadelfia, líder de la división. Terminaron con 83-79 y quedaron fuera de la postemporada.
La decepción fue colosal y los meses siguientes una carrera de obstáculos. Comenzando la agencia libre perdieron piezas claves como Pete Alonso, que se marchó a Baltimore, y Edwin Díaz, que firmó con Dodgers. Pero, ya en la recta final de pretemporada, intentaron responder sumando a Bo Bichette y Jorge Polanco. Piezas que, en el papel, podían hacer una buena combinación con Francisco Lindor y Juan Soto, que son las caras del equipo. Se esperaba una mejor defensa y una ofensiva igual de competitiva, pero no hemos visto nada de eso.
Soto sufrió una distensión en la pantorrilla derecha los primeros días de abril y ha estado fuera de acción desde entonces. El mejor bateador del equipo es Francisco Álvarez que liga para .268 con cuatro jonrones y el que más remolques tiene es Bichette con ocho, ligando apenas para .217. En general su ofensiva tiene un promedio de .226, que lo ubica en la posición 24 en el ranking general. Apenas han fabricado 72 carreras, la segunda menor cantidad de la temporada. Y si volteamos la mirada a su pitcheo tampoco encontramos números impresionantes. Su efectividad colectiva es de 4.06 y los deja en la décima posición de la Nacional.
Para el momento en que se escribe esta columna suman 11 reveses consecutivos, algo que no experimentaban desde 2004. De acuerdo a Las Mayores, solo cuatro equipos han avanzado a postemporada luego de hilar una seguidilla de 10 o más derrotas en algún punto de la temporada, Gigantes en 1951, Bravos (1982), Dodgers (2017) y Guardianes (2025).
El manager Carlos Mendoza ha dado un paso al frente para asumir la responsabilidad, pero más allá de eso parece que no hay respuestas para la crisis. Todas las esperanzas parecen girar en torno a Soto, pero él ya estaba ahí el año pasado cuando se desplomaron en la segunda mitad. Quizás hay que apostar por la consolidación de Bichette, que demostró en Toronto que su bate puede ser determinante, y el despertar de Francisco Lindor, que en sus primeros 22 juegos ha bateado apenas para .205, y además ha cometido unos errores mentales realmente preocupantes. O quizás hay que pensar en que la solución tiene otros nombres y moverse rápido.
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